Alargó el dedo índice para acariciar la carita de la pequeña. Ella arrugó la nariz y abrió un poco los ojos.
Aún era pronto para asegurarlo, pero a Astaroth le pareció que tenían un color peculiar.
Oro viejo, tal vez.
DE: DVPED
domingo, 26 de julio de 2009
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1 comentario:
Hola! Encontre tu blog en el foro de Laura Gallego ^^
Esta cita me encanta, es un libro del que no me canso.
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